Punto de vista de Avery
—¡Colt!
Mi voz fue devorada al instante por el bullicio de la fiesta. El brindis se había disipado en conversaciones dispersas y en el tintineo de las copas, y todo el mundo estaba de pie y en movimiento otra vez, desplazándose entre las mesas con tragos en la mano.
Me abrí paso a empujones entre la multitud, mascullando disculpas a mi paso, con la mirada fija en el punto donde había visto por última vez esa barba irregular.
Pero había desaparecido. Para cuando llegué