Mundo ficciónIniciar sesiónQuiero gritar porque el muy desgraciado se atreve a caminar por el pasillo completamente desnudo. Pero mi voz no sale y por eso termino moviéndome asustada para bajarme de su cuerpo.
— No te preocupes, solamente tú podrás mirarme.— ¡Edmond! — digo con voz ronca.— Le he pedido a mi gente que desocupe el spa. Así que no te preocupes, seguramente ya todos se han marchado.— Sigo… oliendo.— No






