Un silencio incómodo se instala entre ellas dos, o eso es lo que siente Lilia.
—¿Lo conoces? —cuestiona Patricia sin dejar de mirarla con asombro.
—Sí... —Lilia se relame los labios, al recordar la última vez que lo vio, tres meses atrás.
—¿De dónde? ¿Cómo? —interroga su compañera con intriga.
Lilia suspira y relaja el semblante.
—Él vive o vivía en Diamond y es el mejor amigo de una de mis amigas. Nos vimos varias veces, pero nunca hemos pasado más que unas cuantas palabras.
» Solo míralo, él