Bratt se queda congelado en su lugar cuando se percata de la presencia de Lilia. De inmediato, todos los sonidos a su alrededor dejan de escucharse y las demás personas se tornan borrosas a su vista, lo que la resalta a ella por encima de los demás.
Su hermosa y tierna hadita.
Una emoción extraña lo embarga por completo y el corazón le empieza a latir muy rápido. Después de un año sin verla, se le hace irreal que ella esté allí.
Bratt respira profundo y se rasca la cabeza con nerviosismo, puest