—Buenas noches, cariño, te sientes bien del todo.
—Hola amor, si me he sentido mejor ya la pierna no molesta para nada, las terapias son mágicas.
—Amor, estoy sumamente cansado, el día estuvo para locos, te comenté sobres las vacaciones de Catherine, deseo mandarla donde la Tía Mony, ¿la recuerdas?
—Si la recuerdo muy bien solíamos ir de vez en cuando y preparaba aquellos platillos surtidos de bocados, me encantan, es buena cocinera.
—¿Qué te parece amor?
—No sé Ed, deja lo pensaré por unos día