Narrado por Luisa
La organizadora de mi boda me ofreció una copa llena de un dulce que me tenía un olor muy desagradable. Mierda, me estaba conteniendo para no vomitar, tal era mi ansia de vómito al sentir el olor nauseabundo de eso.
— Tal vez a usted le guste este sabor. Si le gusta, puedo añadirlo como uno de los rellenos de su pastel de bodas.
Ya hacían dos meses y algunos días desde que Dominic me había pedido matrimonio. Dos largos meses y semanas en que estaba trabajando como loca para el