151. ¿Qué te dijo..?
Dante
—Quiero que hablemos de Samuel.
Las palabras de Isabel se quedan flotando en el aire del estudio, densas, pesadas, golpeándome directo en el pecho.
Me quedo congelado en mi sitio, con los brazos cruzados y la mandíbula tan apretada que siento un crujido en los molares. En mi interior, se desata un auténtico torbellino de emociones que amenaza con mandarlo todo al diablo. Pasó de la furia asesina que sentí hace un segundo —cuando estuve a punto de volarle la tapa de los sesos a Mateo en e