Mientras Daryl se queda en su remolino de tormentos, en Inglaterra Zoe comienza a sonreír un poco más. Garritas es su nuevo consentido y Robert vive para hacerla feliz con los más mínimos detalles.
Londres le ha dado a Zoe una nueva oportunidad para iniciar de cero, aunque la llegada a la ciudad estuvo cubierta por una lluvia gris, oscura y persistente en su interior, ahora, con los primeros días de la primavera, al fin siente que el mundo le está dando algo bueno.
—Estaba pensando —le dice R