Mundo ficciónIniciar sesiónIncluso a Brenda se le había quitado el apetito después de que el árabe apareciera de imprevisto y la atrapara en medio de aquella conversión.
—Yo... —Ha tomado una tarta de chocolate y la ha devorado hace rato, eso no está bien, el exceso de azúcar es dañino y más en su estado —terminó diciendo Alexandra, en un intento por salvarla al tiempo que la enredada en otro embrollo falso. No sé le había ocurrido otra cosa. El árabe, un poco confundido,






