Después de comer un trozo de la tarta que había preparado Alexandra con Marilyn, Brenda se dirigió a su habitación y allí le hizo una llamada a su amiga Madelaine. Necesitaba contarle la buena noticia y cómo su relación con Haidar tomó un rumbo diferente.
Era evidente la emoción en el tono de voz de Brenda.
—Madelaine, ¡tienes que escucharme! Haidar y yo… hemos hablado y ahora estamos juntos. Es real—, dijo Brenda, sintiendo que las palabras salían de su boca con excedente felicidad.
—¡Sabía