Poco a poco esa mañana, cuando la luz del sol se colaba a través de las cortinas de la habitación, ella se despertó. Lentamente abrió los ojos, sintiendo el calor del cuerpo de Haidar a su lado. Se giró hacia él y lo vio dormido, con una expresión tranquila en su rostro. Recordó la noche anterior, las confesiones y el beso que había cambiado todo entre ellos. Una sonrisa se dibujó en sus labios mientras se preguntaba cómo había llegado a ese punto.
Ahora todo se miraba desde una perspectiva dif