Finalmente, se detuvo frente a un vestido midi de color azul marino, con un corte modesto pero favorecedor. El tejido fluía con suavidad, y el color resaltaba sus ojos de forma sutil. Lo sostuvo entre sus manos, dudando si sería la opción correcta.
—¿Demasiado? ¿O lo suficiente? —soltó al aire, esperando que el vestido fuera el adecuado.
Se sentó en la cama, rodeada de prendas descartadas, mientras miraba el vestido azul. Sabía que debía decidirse. Así que lo eligió.
Finalmente, Brenda se dec