Brenda volvió a poner los ojos en blanco. No podía creer que Haidar siempre intentara decidir por ella, como si no tuviera voz sobre lo que era mejor para su propia vida y su comodidad. Sabía que él estaba preocupado por los bebés, pero no le parecía justo que insistiera en que ella tenía que mudarse a su piso una vez que diera a luz. Brenda estaba convencida de que estaría tranquila y cómoda en el departamento, y no veía necesario ese cambio.
—Incluso cuando entiendo que estás preocupado por l