Poco tiempo después, el doctor salió de la sala de operaciones y se dirigió a Dylan, quien se levantó de su asiento con el corazón en la garganta.
—La cirugía ha sido un éxito —informó el médico, y Dylan sintió tranquilidad al saberlo —Mónica se encuentra en cuidados intensivos para monitorizar su salud de cerca. Aunque está delicada, el peligro inminente ha pasado.
Dylan respiró hondo, sintiendo cómo la tensión se disipaba lentamente. La noticia era lo que necesitaba.
—¿Puedo verla? —preguntó