Karla ingresó a su oficina esa mañana y se encontró con Julia, quien estaba preparando el itinerario y todo lo necesario para el día laboral. Al darse cuenta de que su jefa parecía malhumorada, Julia le preguntó de inmediato qué era lo que estaba pasando.
—¿Qué te ocurre, Karla? —inquirió Julia, preocupado.
—Lo que me pasa es que no soporto ver a ese par de tontos juntos. —respondió Julia, con un tono de frustración. —Voy a hacer algo para separarlos. No puedo concebir la idea de que alguien ta