Alexandra se quedó paralizada al escuchar las palabras venenosas de Aisha. Sabía que tenía que intervenir, pero no estaba segura de cómo hacerlo sin agravar la situación. La atmósfera era tensa, y la hostilidad entre Aisha y Brenda era palpable.
Brenda tomó una profunda bocanada de aire y se quedó mirando a Aisha, decidida a no quedarse callada.
— Aisha, yo ni siquiera conocí a mi padre biológico. Nunca supe quién era, así que es razonable que no tenga la culpa de lo que pasó.
— Aquí nadie es