—Kirill se fue a tu clan sólo porque te consideraba más que a mí, siendo su primo —comenzó a argumentar Stefan—. Y eres incapaz de respetar eso, porque por primera vez en tu insensible vida, estás sintiendo algo que no sea tu grandeza —suspiró, para luego darle paso a su sonrisa típica—. Puedes sacar a la prostituta del país, puedes llevarla a donde quieras, pero la encontraré y la mataré disfrutándolo hasta el último instante....
Mantuvo una sonrisa diabólica al imaginar ese momento y Andrei