Elisa despertó algo confundida mirando a su alrededor, preguntándose dónde estaba.
Hizo un enorme esfuerzo para girar su cabeza, mientras su vista se aclaraba y veía a Igor en el otro asiento.
—Espero puedas quedarte tranquila —dijo el chico rubio y ella se dio cuenta de que estaba en un avión—. No quiero tener que amarrarte.
Ella se sorprendió por su actitud, él mismo la había ayudado a escapar y ahora actuaba de manera seria e indiferente, como si fuera el primer día que la viera, como era an