Igor apoyaba su espalda en la pared contigua a la puerta de la habitación de su líder, esperando a Elisa. Miraba la pared de enfrente y repasaba todas las ideas que tenía su cabeza acerca del plan de la bailarina.
Se debatía también sobre contarle o no a Andrei, de seguro él sería capaz de mandar a acondicionar su habitación como la de un manicomio si se enteraba de eso sólo para evitar que se hiciera daño…
Mientras pensaba en eso, la puerta se abrió y la bailarina salió, secando sus ojos con