Andrei miraba por la ventana, mientras Anna descansaba sobre su pecho.
Había perdido la noción del tiempo, no había notado que se pasó todo el día metido en su habitación con esa chica, quizá para evitar el tema de la problemática de Elisa.
Recordó su rostro suplicante pidiéndole que la matara y que terminara con todo eso. Suspiró tras ese recuerdo, porque todo ese juego que ni siquiera había alcanzado a jugar bien, se estaba yendo a la mierda.
Quería dañarla, sí, pero no quería verla de esa