Capítulo 18: Huyendo para regresar.
El miedo que siente por aquella mujer pequeña y frágil lo lanza de la cama en cuanto el sol comienza a salir, llama a todo el personal nada más baja y les deja claro que Vania no sale de allí, sin su permiso previo. Además, no recibe visitas de nadie sin su aprobación y que ante cualquier cosa, deben informarle de inmediato.
Vania se despierta con esa extraña sensación que deja en el cuerpo el no dormir mucho, se mira la mano en donde Mateo con delicadeza dejó sus dedos