Capítulo 40. Deuda.
Aston Myers
Juliette demora en comenzar. Se queda mirando la taza por largo rato y parece perdida en sus pensamientos.
Soy un imbécil, pero no tanto, y por lo menos puedo dejarla asimilar lo que le sucede después de haberla manipulado con nuestro contrato para que hablara.
No era mi intención mencionar el proyecto, pero al hacerlo me di cuenta de algo. Le interesa. Sé que fue eso lo que la hizo recapacitar y aceptar abrir la boca.
—Tengo una deuda con alguien peligroso —empieza y toda mi piel se eriza en consecuencia.
Todo lo que he estado pensando la última hora regresa con más fuerza. Y la peor parte de todo esto es que me gustaría equivocarme. El hecho de que Juliette haya llegado a mí por mi padre es una alerta que no puedo pasar por alto, pero dentro de todo, después de los meses que lleva trabajando para mí, quisiera creer que me estoy equivocando al desconfiar.
—¿En qué te metiste? —pregunto lo obvio, porque no soy de adornar las cosas. Si tiene una deuda es porque algo hi