Capítulo 82. Con la boca (parte 2)
Aston Myers
Sus ojos grises se abren con sorpresa al escucharme aceptar una verdad que no quería.
—¿Lo confiesas? —dice con dificultad.
Me río. Y niego.
—Nunca. Y tú vas a ignorar por completo lo que sea que piensas, o te negaré el orgasmo que tanto quieres.
Me fulmina con la mirada al escuchar eso último, pero no suelta la flor, ni réplica mi orden.
Vuelvo a sonreír.
«Mi mujer ansiosa y obediente».
—Buena chica.
Paso mis dos manos por su espalda, las cuelo por debajo de su cuerpo y masajeo