Katherine asintió con una leve sonrisa. Se sentía lista. Se miró una última vez en el espejo, no solo viendo a la novia que estaba a punto de casarse, sino a una mujer que había renacido de las cenizas de su pasado.
Katherine se quedó sola frente al espejo después de que la modista y la ama de llaves se retiraron. Ambas mujeres se habían marchado con una sonrisa y palabras de alegría, pero ahora, en la quietud de la habitación, el ambiente se tornaba más íntimo. Había un brillo en sus ojos mien