Ella parecía tranquila, pero había algo en su mirada, una determinación que Anthony no podía ignorar. El aire se tensó de inmediato cuando sus ojos se encontraron.
—Katherine —dijo Anthony con voz controlada, cerrando la puerta tras de sí—. ¿Has vuelto?
Katherine lo observó, sin parpadear.
—Vine porque es hora de ponerle fin a todo esto —respondió, su voz firme—. No puedo seguir huyendo. Ni tú puedes seguir controlando mi vida.
El semblante de Anthony, el cual era feliz por la llegada de Kather