31. MAGICA NOCHE.
Avril
Llevábamos dos días en este magnífico paraíso. Por lo menos, durante ese tiempo había logrado olvidarme un poco de mis problemas. Decidí disfrutar el momento, porque quizás no volvería a vivir algo así… y si algún día lo hacía, definitivamente no sería con Dimitri. Por eso quise aprovechar cada instante.
Entramos a la playa y, sin planearlo, terminamos teniendo sexo. Fue extraño, sí, pero también deliciosamente placentero. Después fuimos a una playa paradisíaca, apartada, destinada para pa