24. Furia
Dimitri
Me hervía la sangre al pensar en toda la maldad que ese imbécil había provocado. Primero comprar a esos abogados; después provocar el accidente que dejó a Avril herida. Qué malnacido, qué déspota. Aparentemente su objetivo no era solo dejarla en la calle, sino matarla. Y eso yo —Dimitri Volkat— no lo iba a permitir por nada del mundo.
Tomaré medidas drásticas, haré que cada uno de ellos pague, que sufran las consecuencias, y que paguen también incluso mis deudas pendientes, Avril ha