21. ENFRENTAMIENTO.
Avril
Dormía con tranquilidad, los brazos de Dimitri eran reconfortante y quería seguir de esta manera. Pero de repente algo en mí interior me hablo recordándome qué esto solo se trataba de un acuerdo y que debía estar firme sin debilitarme ante ningún hombre
Me levanté con dificultad de la cama. Aún me sentía débil.
—Avril, aún no te sientes bien.
Niego mirándole con una sonrisa fingida.
—Estoy bien. Creo que debes irte ya, no es necesario que sigas aquí— comenté mirando hacia la mesita dónde