Capítulo 25. Tu Actitud es Patética.
Chloe no esperó a que él dijera una palabra más. Se dio la vuelta, visiblemente enojada, y caminó directo al baño privado que tenía en su oficina.
Cerró la puerta de un golpe, necesitando desesperadamente un poco de aire que no estuviera contaminado por la presencia de Ethan.
Ethan se quedó allí, en medio del despacho, con el pecho agitado. La impotencia le recorría la piel. Bajó la mirada hacia sus manos, que aún temblaban ligeramente, y gruñó para sí mismo:
—¿Qué se cree esta mujer? ¿Que soy de hierro?
Pero su cuerpo no entendía de razones. Cada fibra de su ser seguía gritando por el contacto que habían tenido esa mañana. El deseo no se apagaba con discusiones; al contrario, parecía alimentarse de la rabia.
De repente, la puerta se abrió suavemente. Era Kate, que traía una carpeta de cuero con varios documentos oficiales.
—Buenas tardes, señor Harrison —dijo Kate con calma, aunque notó el ambiente pesado—. Llegaron estos documentos urgentes para la jefa. Son para firma inmediata.
—D