Cap. 37: Enfrentamiento con Beatrice.
Renata sintió que la sangre se le helaba al escuchar esa palabra: “mamá”. La ira comenzó a arder en su pecho mientras miraba cómo Beatrice le sonreía con dulzura exagerada.
—Claro, cariño. Ve con tu hermana, pero no se ensucien, ¿de acuerdo?
Dante soltó su mano y corrió con Chiara hacia los juegos, riendo. Renata apenas podía contenerse. Sentía que su rabia la consumía, y sin pensar, clavó la mirada en Ángelo con un odio tan intenso que él pareció notarlo, pues su ceño se frunció.
“¿Cómo pudist