Valeria sentía que su plan estaba dando el resultado deseado, el pequeño espacio de poder que Leónid le había regalado era el comienzo de todo. Su plan duraría dos años, así como el contrato de matrimonio y luego, lo expondría al ridículo público como lo hizo él con su familia. La fiesta de los tres meses ya no era una simple celebración; era una declaración de su presencia. Si Leónid quería una esposa sumisa y controlada, le daría una esposa visible y ocupada.
En la cocina de la mansión, el am