Tres meses después…
—¡Eso es, campeón! Una más —gritó Lyon, sentado cómodamente en una silla de ruedas—. Necesitamos practicar un poco más esa curva —Liam asintió al hombre que lo dirigía desde el otro lado del jardín.
—Pronto el entrenador me pondrá a prueba, dice que tengo una excelente izquierda —un todoterreno blindado se apeó enfrente y bajó Leonid en todo su esplendor.
Su sonrisa se ensanchó al ver a Liam practicando cada tiro con la pelota. Hace unos días había asistido a su primera reun