—Un médico rápido —gritó uno de los paramédicos que llevaba el cuerpo de una mujer en estado crítico—. Derrame pleural a causa de un disparo con arma corta de bajo calibre, estabilizada y con signos vitales bajos —informó el hombre que empujaba la camilla con premura.
—¡Por aquí! —respondió un doctor que mantuvo su mirada fija en la camilla todo el tiempo.
Anya fue llevada a la sala de emergencias para estabilizarla y de ese modo poder cerrar su herida y detener la hemorragia. Nadie se percató