El éxito es una medicina agridulce. Para Violett Blum, el resurgir de su imperio bajo el nombre de Blum&PowerShopCare no era solo una cuestión de dinero, sino de supervivencia emocional. En el laboratorio subterráneo de la villa en Suiza, el olor a lavanda, ácido hialurónico y rosas frescas llenaba el aire. Maggy y Sarah se movían con precisión entre probetas y mezcladoras, mientras George, desde una oficina oculta en las sombras de la red, gestionaba una distribución global que ya estaba hacie