"¿No vamos a volver a casa?"
Con duda, Elea le preguntó a Axelle, quien la miraba fijamente a la cara. Las manos de Elea aún estaban en su regazo, aunque Axelle ya sostenía un tenedor y cuchara, listo para disfrutar del almuerzo. Habían terminado de elegir el vestido que Elea usaría esa noche, y cuando Elea pensó que Axelle la llevaría de regreso, en realidad, el hombre la llevó al restaurante del hotel de Abelard.
"Te estoy pidiendo que comas, no que te preguntes," respondió Axelle con firmeza.