Al regresar a casa, Keff fue recibido por Demian, quien lo esperaba en la sala de estar. El joven frunció el ceño al ver a Keff llegar con una sonrisa en el rostro, aunque su dedo estaba envuelto en gasas.
"¿Qué pasó, papá? ¿Dónde te has hecho daño?", preguntó Demian investigando.
"Ah, solo un pequeño corte", respondió Keff, sin querer hablar de la herida ni de las gasas que Karlene le había puesto.
Demian suspiró mientras observaba la cara de Keff, que le parecía un poco extraña. Pero en lugar