El sabor de la victoria.
El salón estalló en un estruendo de aplausos, ovaciones y flashes que destellaban desde cada rincón, apuntando directamente a la mesa de Black Global. La euforia se desató al instante en el equipo. Marcos y Elena se fundieron en un abrazo cargado de lágrimas y alivio, olvidando por un segundo el abismo que los separaba, mientras Alexander estrechaba a Kateryn con una devoción desbordante, felicitándola al oído por la genialidad de sus trazos. Segundos después, comenzaron los intercambios de abr