Bajo la sombras.
Tras el amargo incidente del café, Kateryn se refugió en una fría y estricta cortesía profesional, ignorando las miradas pesadas de Sebastián y concentrándose por completo en el trabajo. Sin embargo, en la intimidad de su mente, las crueles palabras de Valeria resonaban una y otra vez, mezclándose peligrosamente con el recuerdo del beso de despedida que dio antes de irse. La contradicción de sus propios sentimientos la estaba volviendo loca.
Para Sebastián, el panorama era completamente disti