Mundo ficciónIniciar sesiónAtina
Hablaban bajo, como susurrando, pero igual podía oírlos. Al principio era solo un sonido lejano, pero luego fui hilando las palabras para darles sentido. La cabeza me dolía bastante, pero procuré no hacer ruido alguno bi abrí los ojos, pues no quería alertarlos. Aun así, podía imaginarmelos.
“Podemos devolverla antes que despierte. ¿Sabes lo que va a pasar si alguien sabe lo que le hicist







