Mundo ficciónIniciar sesiónIngresó a la sala, y halló una visión que no podía enamorarlo más: la mujer a la que amaba dormía plácidamente en el sofá con los brazos extendidos a ambos lados, y sobre éstos descansaban los dos regalos más grandes que había recibido alguna vez: Ariana y Walter, los mellizos que habían recibido cinco años antes.







