POV: Zara
La pantalla número 8, la que mostraba el despacho de Khalid, era la favorita de Zara.
Pero esta noche, se convirtió en una ventana al infierno.
Zara estaba comiendo fideos instantáneos, monitoreando la actividad rutinaria, cuando vio entrar a Khalid.
No caminaba. Irrumpía.
Detrás de él, entraron cuatro hombres. No eran del servicio de seguridad del edificio. No llevaban uniformes. Llevaban trajes tácticos grises y maletines metálicos.
—¡Quiero barrido completo! —gritó Khalid.
El audio saturó los altavoces de Zara.
—¡Desde el sótano hasta la antena! ¡Alguien está filtrando mis malditos contratos y quiero saber quién es antes de que amanezca!
Khalid agarró una lámpara de su escritorio y la estrelló contra la pared.
Zara dejó caer el tenedor.
—Mierda... —susurró.
Los hombres de gris abrieron los maletines.
Zara reconoció el equipo al instante.
Eran escáneres de radiofrecuencia de grado militar. Detectores de juntas no lineales. Analizadores de espectro.
Iban a buscar micrófonos