72. Una inesperada visita
Camina de un lado al otro. Con la mano en la cintura y por instantes sintiéndose devastada, Altagracia no para caminar de un lado al otro.
El sonido de la puerta llama su atención y de una vez salta a recibir al fiscal Omar, quien llega con Gilberto. Ya es hora de la cena, muy entrada la noche para perder más tiempo. Altagracia estira la mano para estrechar el saludo.
—Lamento hacerlo venir a ésta hora pero necesito con urgencias hablar con usted sobre —toma aire—, el hijo de Altagracia Reyes.