129. Obsesión
Los sonidos empiezan a ser más claros cuando comienza a despertarse. La confusión la guía en los primeros segundos, pero luego de una ojeada directa al cuarto, que empieza a aclararse con un par de párpados, Altagracia se levanta de golpe, jadeando en sudor.
Horrorizada visualiza todo el cuarto. Es una habitación, adornada en madera, y por un instante cree que ya ha estado aquí. Mira hacia todas partes porque está sola.
—¿Bebé? ¡Matías! —es lo primero que exclama, lo primero qué piensa cuando n