104. No dejes que la incertidumbre nuble tu felicidad
Altagracia no ha dormido toda la noche, y tampoco le molesta. La sonrisa en su rostro se debe a la hermosura que está frente a ella.
Su bebé.
Sigue dormido. La mujer de la que habló Gerardo anoche vino con lo ella le había pedido. Fórmula y biberones para su hijo. Era la primera vez que alimentaba a su hijo y no puedo evitar llorar de la felicidad. Una felicidad fuera de lo común.
No quiso dormir por si Matías se levantaba, o necesitaba algo. Apenas cerró los ojos unos minutos. Y tampoco