Los ojos de Diego se abrieron como platos, como si no pudiera entender lo que le estaba diciendo.
Durante todos los años desde que nos conocimos, había sido su compañera devota, generosa y obediente. Lo había amado tan profundamente, que había sacrificado todo por él. Nunca se había imaginado que un día yo sería quien sugiriera romper nuestro vínculo de pareja.
La expresión de Diego cambió de sorpresa a irritación, luego a un desprecio absoluto. Soltó una risa áspera.
—¿Romper el vínculo de pare