Capítulo 30
Eric se despertó con la respiración agitada. Su pecho subía y bajaba con rapidez, y en su frente había un leve sudor. Se incorporó en la cama, observando la habitación oscura a su alrededor.
—Dios mío… —murmuró, cubriéndose el rostro con ambas manos—. Solo fue un sueño…
Aún podía recordar con claridad los detalles: las caricias, los besos, incluso el aroma del cuerpo de Nara. Todo había parecido demasiado real.
Eric se levantó y caminó hacia el baño. Dejó caer varias veces el agua f