—Yo jamás haría algo así...
—Basta. —Levanté una mano para callarla—. No quiero seguir escuchando esto. Vine esta noche porque, a pesar de todo, sigues siendo mi amiga y no quería que te hicieras daño. Pero esto se acaba aquí.
El labio inferior de Sophia tembló.
—¿Qué quieres decir?
—Que no voy a seguir tolerando esto. O controlas tus emociones y empiezas a comportarte como la adulta que se supone que eres... o dejamos de ser amigos.
Ella soltó un jadeo.
—No hablas en serio.
—Claro que sí. —Miré