Perspectiva de Ella
—Muy graciosa, pero no voy a dormir en el suelo.
Recogí la manta y la almohada y me dirigí hacia la litera.
Esperaba que la criada se echara a reír y admitiera que solo estaba bromeando conmigo, la nueva empleada y todo eso. Pero, en lugar de hacerlo, saltó de la litera superior y se plantó frente a mí, bloqueándome el paso.
—Esta es mi habitación y estas son mis reglas. O encuentras otro lugar donde quedarte, o te acostumbras a dormir con las ratas.
Levanté una ceja.
—¿Estás