Perspectiva de Ella
Alexander dudó unos segundos, mirándome con cautela. Sin embargo, para mi sorpresa, después de pensarlo un momento, terminó asintiendo.
—Está bien. Ya que fue en parte culpa de mi Beta que perdieras la entrevista, te daré otra oportunidad.
—Gracias —respondí, enderezándome antes de pasar junto a él y dirigirme directamente hacia la habitación del bebé.
—¿A dónde vas? —me llamó Alexander.
Me quedé congelada al pie de la escalera. Solo entonces me di cuenta del error que había