Se suponía que debía hacerse la noche de bodas.
Para un Alfa no marcar a su pareja… era un escándalo de primer nivel.
Eso podía destruir la campaña electoral de Alexander. Su reputación. Todo por lo que habíamos estado construyendo.
—Me gustaría recibir el alta hoy —dije, devolviéndole el teléfono a la doctora—. Necesito irme a casa.
La doctora Evelyn frunció el ceño.
—¿Estás segura? Después de lo de ayer…
—Estoy bien —la interrumpí—. Mis signos vitales están estables, ¿no? Y me siento mucho mej